La Gobernación de Casanare, liderada por César Ortiz Zorro, desplegó la cuarta Caravana Humanitaria con el fin de brindar asistencia a más de 100 familias damnificadas en los municipios de Villanueva, Monterrey y Sabanalarga.
Las comunidades de esta región han resultado severamente afectadas por vendavales, deslizamientos de tierra e incendios estructurales asociados a la actual temporada de lluvias que azota al departamento.
En Villanueva y Monterrey, la atención se concentró en los hogares que sufrieron la pérdida de las cubiertas de sus viviendas debido a los fuertes vientos, entregándoseles láminas de zinc con sus respectivos amarres y kits de asistencia alimentaria.
Por su parte, la jornada institucional culminó en el sector de Caño Barroso, en Sabanalarga, donde un derrumbe de grandes proporciones mantiene incomunicadas a 16 familias de la zona.
En el punto de la emergencia, el director departamental de Gestión del Riesgo, Wilson Porras, y el alcalde Carlos Espinosa distribuyeron las ayudas humanitarias y anunciaron el envío inmediato de maquinaria amarilla.
Los equipos técnicos trabajarán inicialmente en habilitar un corredor peatonal seguro, mientras se evalúan las condiciones del terreno para determinar si es viable restablecer el paso de vehículos.
En esta misma localidad se extendió la atención a los habitantes de las veredas Puerto Nuevo, San Joaquín y Cinio, quienes también registraron afectaciones por remociones en masa y vientos huracanados.
Estas labores de mitigación se adelantan de manera articulada con las alcaldías y organismos de socorro, una gestión que fue respaldada por Luz Dari Roa, presidenta de la comunidad de Caño Barroso, quien destacó la llegada oportuna de los recursos.






