Las autoridades lograron esclarecer, en tiempo récord, el crimen del periodista Cristian Hernando Herrera, asesinado el pasado 6 de junio en la ciudad de Cúcuta. La Fiscalía General de la Nación confirmó la judicialización de tres personas que estarían involucradas en la planeación y ejecución del homicidio.
Se trata de John Sebastián Duque Andrade, Angélica Vesga Arenas y Wilmer Portillo González, quienes fueron enviados a un centro carcelario por decisión de un juez de control de garantías mientras avanza el proceso judicial.
De acuerdo con la investigación, Portillo González habría realizado seguimientos al comunicador en su residencia y en otros lugares que frecuentaba. Posteriormente, presuntamente se reunió con Angélica Vesga Arenas para vigilar la vivienda de la víctima y alertar el momento en que debía ejecutarse el ataque.
Las autoridades sostienen que, una vez obtenida la información sobre los movimientos del periodista, John Sebastián Duque Andrade llegó al sitio señalado y, sin descender de la motocicleta en la que se movilizaba, le habría disparado a Herrera para luego escapar del lugar. Aunque el comunicador fue auxiliado y trasladado en ambulancia, falleció cuando era llevado a un centro asistencial.
La Fiscalía indicó que videos de cámaras de seguridad y otras evidencias permitieron reconstruir los movimientos de los tres presuntos implicados y establecer su posible participación en el crimen.

Crimen estaría relacionado con su labor periodística
Uno de los aspectos más delicados revelados por la investigación es que el asesinato tendría relación con el trabajo periodístico que realizaba Cristian Herrera.
Según la Fiscalía, las labores de policía judicial permitieron establecer que el comunicador había recibido amenazas previas por parte de un grupo delincuencial conocido como «La Familia de la P», situación que ahora forma parte de las líneas investigativas del caso.
Por estos hechos, una fiscal de la Seccional Norte de Santander imputó a los tres procesados los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravado. Ninguno aceptó los cargos.
Además de las capturas, las autoridades incautaron un taxi, cuatro motocicletas y tres teléfonos celulares que serán analizados como parte del proceso investigativo.
El caso ha generado conmoción entre organizaciones periodísticas y defensores de la libertad de prensa, quienes han pedido garantías para el ejercicio del periodismo y el esclarecimiento total de los hechos que rodearon el asesinato de Cristian Herrera.






