TUNJA. – El bienestar emocional de los boyacenses se consolida como el eje central de la gestión departamental. A través del programa de Convivencia Social y Salud Mental, la Chiva Boyacá del gobierno regional culminó con éxito un ciclo de asistencia técnica que impactó a 100 municipios, dotando a los equipos locales de herramientas clave para proteger la vida en el territorio.
La intervención, que recorrió las provincias de Sugamuxi, Tundama, Centro, Valderrama, Ricaurte y La Libertad, además de puntos estratégicos como Cubará y Puerto Boyacá, permitió formar a 244 profesionales. Entre ellos, integrantes de los Equipos de Gestión y del Plan de Intervenciones Colectivas (PIC), quienes ahora cuentan con competencias robustecidas para enfrentar los retos de salud pública actuales.
Acciones concretas en el territorio
Durante este proceso liderado por Ángela Cujabán, referente departamental, se priorizaron frentes de acción vitales:
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Prevención de la conducta suicida: Énfasis en identificación temprana y activación de redes de apoyo.
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Ruta de atención integral: Optimización de los tiempos de respuesta y calidad en el servicio.
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Actualización normativa: Alineación de los equipos con la política departamental de salud mental.
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Articulación intersectorial: Respuestas coordinadas entre diferentes entidades para una cobertura total.

Compromiso con la vida
«Estamos promoviendo una atención más humana y oportuna. Nuestro compromiso es garantizar que cada municipio cuente con herramientas reales para responder a las necesidades de las y los boyacenses», resaltó Catalina González, profesional del programa.
Con esta apuesta, Boyacá reafirma que la salud mental no es solo una meta técnica, sino un acto de solidaridad y protección integral para todas las familias del departamento.
