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Oriol Jiménez: el profesor que quiere ser profeta en su tierra

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Hasta ahora comienza la puja por la Rectoría de Unitrópico y ya están rajando de él

En los últimos días la situación académica del Departamento de Casanare se ha venido agitando vigorosamente por cuenta del concurso para la designación del rector 2015-2018 de la Fundación Universitaria Internacional del Trópico Americano, Unitrópico, y que muchos de nosotros consideramos la Universidad de los Casanareños.

Este cargo resultó ser muy apetecido por propios y extraños. De 23 candidatos que postularon su hoja de vida, hoy quedan en carrera 15, que según un primer filtro de las directivas de la institución cumplen con los requisitos mínimos.

En la lista  de los 15 candidatos que continúan en el proceso, aparecen personajes de diferentes regiones de país y otros oriundos de Casanare. Todos ellos con los pergaminos y abolengos, léase amplia experiencia y títulos de posgrado: especialistas, magísteres y algunos con títulos de doctorado, que les permite considerarse las personas idóneas para ocupar el puesto de rector.

Entre ellos contamos con un ex-rector de Unitrópico que quiere repetir y otros dos rectores (ex), de instituciones de educación superior a nivel nacional. La lista pasa por docentes universitarios, excandidatos a corporaciones públicas y demás, eso sí nuevamente reiteramos, todos ellos con las capacidades para dirigir a Unitrópico.

Pero,  ¿qué ha ocurrido recientemente para que el puesto sea tan bien pretendido? Muchos dicen que es por cuenta de los 35.000 millones que se vienen para Casanare por el OCAD de ciencia y tecnología.  Hay quienes simplemente rumoran que Unitrópico es un fortín político. Y por supuesto no menos despreciable es el salario que empezara a devengar a partir de abril el elegido: doce millones de pesos.

Bajo estas circunstancias unos personajes han salido a difundir la idea de que el proceso está viciado, que es solo una parafernalia, que el puesto ya tiene nombre propio y que se busca beneficiar a un candidato con estrechos vínculos con la actual administración. Su nombre: Oriol Jiménez Silva.

Este nuevo protagonista, por tal razón ha sido objeto de singulares menciones en diferentes espacios radiales regionales, en los cuales se le señala como el favorecido dadas las condiciones del concurso.

Pero,  ¿Y quién es el tal Oriol Jiménez Silva que ha puesto a temblar a más de uno en Yopal que se creía ya con derecho propio a ostentar el cargo de rector.

Nuestras fuentes nos llevan algo más de 30 años atrás en el tiempo, cuando la hermana  Luz Mery era la rectora del colegio Centro Social de la Presentación, y don Ricardo y sus perros se encargaban de cuidar tanto el colegio como el internado que allí funcionaba. Y otra hermana, Rosita, era referente para toda la comunidad Yopaleña. En una de esas calles al frente del colegio, fue criado Oriol Jiménez Silva.

Él, el menor de 8 hermanos, el hijo consentido de doña Elvira y don Oriol, mejor conocido como “El Coplero”, pasó su infancia entre darle patadas a una pelota de caucho, o en el río Cravo Sur, a donde diariamente tenía que ir a cargar leña para cocinar, toda vez que su familia no contaba con los recursos para tener una estufa de gasolina o de gas.

Con una especial habilidad para el estudio y el apoyo de su madre, quien aunque con tan solo haber cursado hasta quinto de primaria, siempre considero que el estudio era primordial para el futuro de su hijos, Oriol termino su primaria ocupando siempre los primeros puestos, como diría Tomás Bulat (QEPD), “Cuando se nace pobre, estudiar es el mayor acto de rebeldía contra el sistema”. Corría el año 1993 cuando se graduó como Bachiller Académico del Colegio Braulio González.

Gracias a sus cualidades académicas, Oriol obtuvo uno de los mejores puntajes del ICFES en el Departamento, este hecho le significo poder estudiar becado toda su carrera de Químico en la Universidad Nacional de Colombia, a la cual accedió también por méritos propios al pasar el examen de admisión con uno de los puntajes más altos a nivel nacional.

Ya graduado de Químico, para el año 2000 Oriol decide volver a Yopal buscando engancharse en una compañía petrolera. Pero todo intento fue en vano, las compañías difícilmente contrataban un profesional con ese perfil y  en las administraciones seccional y local no había espacio para un profesional de las ciencias naturales.

Un poco decepcionado regresa a Bogotá y acepta un empleo como co-investigador en un proyecto de la Universidad Nacional en el campo de la producción de coque metalúrgico y combustibles. Fue allí, donde asesorado por el director del proyecto es tentado a buscar una beca para irse a cursar un posgrado en el exterior.

Y su oportunidad llegó. El presidente de la Asociación Internacional de Zeolitas, hoy Editor en Jefe del Journal of Catalysis, lo invitó a formar parte de su grupo de trabajo y le concedió una plaza como asistente de investigación y docencia en el Instituto de Tecnología Química de la Universidad Técnica de Múnich en Alemania.

El comienzo no fue fácil, hablaba poco el inglés y del idioma alemán solo conocía unas cuantas frases que le servían para saludar y para comprar la comida en los supermercados. Con sus primeros sueldos, se pagó un curso de alemán y posteriormente se tomó confianza en el inglés.

Al cabo de un año de trabajo, la Universidad aceptó su candidatura  como estudiante de doctorado, el cual realizó en el campo de la catálisis heterogénea en el estudio de reacciones químicas para formar precursores de plaguicidas y fármacos. Este hecho le sirvió para recibir una distinción de DECHEMA, (el Colciencias Alemán)a través de la Fundación Max Buchner Forshungsstiftung.

En el año 2006 obtuvo el título de Doctor Rerum Naturalium con mención Cum Laude, título que fue convalidado por el Ministerio de Educación Nacional en el año 2008.

A su regreso a Colombia, decidió intentar nuevamente en Yopal.  ¿El resultado?:  esta vez corrió con un poco más de suerte, tuvo un contrato por seis meses como profesional para la formulación del Plan Departamental de Agua Potable y Saneamiento Básico y otros contratos como docente de hora cátedra en las universidades locales, entre ellas Unitrópico. A la final un salario que le servía para sobrevivir, pero no para fortalecer su sueño de tener una casa propia y conformar un hogar.

En el 2008 Oriol regresa a Bogotá como uno de los ganadores del concurso excelencia académica 2007, de la Universidad Nacional y se vincula como profesor asistente. En dicha universidad fortaleció sus capacidades académicas como docente e investigador, para en  el año 2009 vincularse a la Universidad de La Salle como Profesor Asociado y posteriormente alcanzar con un desempeño impecable, la máxima categoría docente en una Universidad Colombiana: Profesor Titular.

A lo largo de su trayectoria académica el profesor Oriol Jiménez ha sido autor de diferentes artículos científicos, coautor de capítulos de libro y ponente en más de 30 congresos, simposios y conferencias tanto nacionales como internacionales.

Está inscrito en el banco de pares tanto del Ministerio de Educación Nacional a través de la CONACES, como de Colciencias, además de haber sido director y jurado de tesis tanto de posgrado y posgrado y árbitro de publicaciones en revistas indexadas.

Oriol no es un prohombre, tampoco es el mesías salvador. Es tan solo una muestra más de que en Casanare existen las personas echadas para adelante, que no gozaron de las comodidades de una cuna rica, pero que hicieron de su condición humilde y de sus ganas de superación la mejor oportunidad para conseguir lo que hoy son: unos profesionales íntegros, hechos y derechos. Un motivo de orgullo para esta tierra.

Entonces me pregunto: si a Oriol, con todas las capacidades académicas y además un profesional Casanareño hecho a pulso, quién lleva exiliado de su patria chica cerca de 20 años, no le damos la oportunidad siquiera de presentarse al concurso ¿a quién se la damos?  Sería interesante  ver cómo un profesional oriundo de Casanare, ya elegido rector, ayude a sacar adelante a Unitrópico, nuestra universidad

¿Será que la envidia de unos cuantos va a ocasionar lo mismo de siempre? ¿Que se desencadene una lucha fratricida entre los candidatos locales, permitiendo que llegue un personaje de otro departamento a tomar las riendas de Unitrópico?

Y están al acecho. Finalmente, en río revuelto, ganancia de pescadores.

LAS CHIVAS DEL LLANO

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