El Ministerio de Justicia vuelve a quedar sin timonel a tan solo semanas de que termine el actual periodo de Gobierno. Jorge Iván Cuervo, quien llevaba menos de cinco meses al frente de la cartera, oficializó su renuncia al cargo. Aunque en su mensaje de despedida en redes sociales optó por la diplomacia y el agradecimiento, detrás de su salida hay un fuerte trasfondo de tensiones políticas.
La confirmación se dio a través de la cuenta oficial de X del ahora exministro:
“He presentado mi renuncia al cargo de ministro de Justicia y del Derecho. Al señor presidente, mi gratitud por haberme permitido servirle al país desde el ministerio. Me voy feliz de haber podido trabajar por una sociedad más justa e incluyente”, escribió Cuervo.
Los motivos detrás del «adiós»
A pesar del tono cordial de su trino, la salida de Cuervo no fue una decisión imprevista, sino el resultado de un desgaste irreversible en su relación con el presidente Gustavo Petro.
Horas antes de conocerse la noticia, el exministro ofreció una entrevista radial en la que lanzó duras críticas a los pilares de la gestión gubernamental, desatando la molestia de la Casa de Nariño. Entre sus declaraciones más contundentes, Cuervo admitió abiertamente que la estrategia de la ‘Paz Total’ había cometido errores graves, señalando que «no fue correcto darles estatus de negociación política a las disidencias de las Farc».
Asimismo, el ex funcionario tomó una distancia radical frente a las recientes posturas del mandatario, manifestando que no compartía los llamados a la desobediencia civil ni el desconocimiento de los resultados de las autoridades electorales. Al final de la tarde, se conoció que el propio presidente Petro solicitó formalmente la carta de dimisión del jefe de la cartera judicial.
Un ministerio inestable
Con la salida de Cuervo, el Ministerio de Justicia se consolida como uno de los despachos con mayor rotación en el actual mandato, acumulando cuatro jefes de cartera en propiedad.
Por ahora, el Gobierno nacional evalúa quién asumirá las riendas del ministerio para el cierre de la administración, en medio de un clima político agitado y con el reto de coordinar la transición institucional con el gobierno entrante.





