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VIDEO: Listo el concurso «los tenderos del año 20015»

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La Cámara de Comercio de  Casanare abrió las inscripciones para el concurso que busca premiar los mejores tenderos del departamento.

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Boyaca

El Camino del Cravo Sur: 400 años de historia de Boyacá y Casanare

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El Camino del Cravo Sur, es una antigua ruta de origen prehispánico, que tuvo usos prolongados en el tiempo, desempeñando un papel trascendental en los últimos 400 años de historia regional. Debido a que por medio de estos caminos pedregosos se forjó la integración regional y económica entre Boyacá y Casanare, a partir de allí se dinamizó el desarrollo de un amplio territorio en torno al intercambio y transporte de mercancías y productos de distinto orden -sal, ganados, productos dulces, entre otros-, con mercados cercanos o distantes.

Los últimos años de vida del circuito económico que funcionó por esta vía de comunicación -Sogamoso, Mongua, Sismosá, Labranzagrande, El Morro, Yopal-, se enmarca en la 1ra mitad del siglo XX, caracterizándose por las relaciones comerciales al interior del país, y a poblaciones fronterizas y sitios de mercados lejanos como Ciudad Bolívar en Venezuela, la Guayana, Europa y Norteamérica.

El Camino del Cravo Sur, contrae su nombre como hito geográfico de acuerdo al rumbo y orientación que tiene el Río -sur-, desde esta perspectiva los grupos humanos utilizaron aquella vía natural siguiendo el curso del agua; tránsito antiguo que se remonta a los tiempos de Bochica, de acuerdo a las descripciones de los cronistas como Piedrahita, Castellanos y Simón, en las que indican la creencia que los Muiscas tenían del antiguo humanizador, aludiendo que, Bochica provenía del Este, por “carreteras abiertas desde los Llanos a Sogamoso que tendrá como cien leguas de longitud, muy ancha, y con valladares y pretiles por una y otra parte”.

Teniendo en cuenta la importancia de los ríos para avizorar nuevas tierras y para transportarse, podemos decir, que estos contactos directos entre los Llanos Orientales y el Altiplano Cundiboyacense, se consolidó por medio del conocimiento y uso que se hacía de los ríos que nacen en los Páramos del Departamento de Boyacá, los cuales, señalan una ruta desde las frías altiplanicies hasta las cálidas Sabanas Orientales o viceversa, aquella línea de ruta funcionó para demarcar el trazo del camino, que es acompañante al Río Cravo Sur proveniente del Páramo de Pisba con desembocadura en el Río Meta.

Camino Cravo Sur

Cabe destacar que asignar dataciones de los caminos no es tarea fácil, puesto que, si lo observamos desde una perspectiva de larga duración, estos trazos han sido constantemente utilizados, transformados e intervenidos lo que desestima y daña los registros arqueológicos, que podrían servir para dar respuestas a incógnitas acerca del poblamiento de estas regiones, el proceso de complejización social a partir del intercambio y de la sedentarización de los grupos en estas áreas.

Por eso, la cuestión del uso de la antigua red vial desde épocas precolombinas, podemos situarlo, con base en los hallazgos arqueológicos e histórico-espaciales que se presentan en el área de influencia del camino o que han quedado registrados por medio de marcas, enterramientos, huellas, pictogramas y petroglifos -abundantes en las vertientes fluviales del Upía, el Payero, el Lengupá-, estatuaria, mapas, crónicas, descripciones de viajeros y demás. Así mismo, el camino por el Páramo de Pisba y del Cravo Sur, tienen puntos referenciales en las rutas, lugares con especial belleza paisajística, sitios que no podrían pasar desapercibidos a los grupos humanos de cualquier época.

*En el área de influencia del camino, se hizo el hallazgo de un complejo monumental estatuario, cerca de las llamadas salinas de Mongua – Sismosá y Sirguazá – fueron aprovechadas en tiempos precolombinos, y hasta hace unos años por campesinos que habitan dichas tierras en el presente.

Sin duda, el aprovechamiento mineral en la prehispanidad fue un poderoso factor que determinó el desarrollo del núcleo chibcha allí asentado. Es asociado con ocarinas, silbatos y restos cerámicos, por consiguiente y debido a su técnica, elaboración y estilo ornamental, corresponde a la tradicional industria alfarera chibcha de Sogamoso.

#Sogamosociudadmilenaria

Tomado del perfil de Vega Fernando

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Chivas del Dia

Murió el mejor James Bond: Sean Connery, a los 90 años

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El actor escocés Sean Connery ha muerto este sábado a los 90 años de edad, informa la BBC, que cita a fuentes de la familia.

Connery era famoso por ser el primer James Bond en las siete primeras películas dedicadas al agente 007. Posteriormente, adquirió fama por su participación en películas como Marnie, la ladronaIndiana Jones y la Última CruzadaLa rocaLos intocablesLos inmortalesEl hombre que pudo reinarLa caza del Octubre Rojo El nombre de la rosa.

Su extensa trayectoria cinematográfica recorre más de cinco décadas, en la que destacan las siete veces que interpretó al icónico agente 007.

En 1988 ganó un Oscar por interpretar al policía Jim Malone enLos intocables y en el año 2000 fue nombrado caballero del Imperio Británico por la reina Isabel II.

Curiosidades que quizás no sabías del icónico primer James Bond

En Dr. No (1962) el actor se puso en la piel del célebre agente secreto del cine por primera vez. Desde entonces, desarrolló una extensa y exitosa trayectoria.

Connery, retirado desde hace años de la pantalla grande, deja tras de sí un legado ilustre de películas como Robin y Marian (Richard Lester, 1976), Los intocables (Brian De Palma, 1987) y El nombre de la rosa (Jean Jacques Annaud, 1986), así como sus grandes colaboraciones con el director Sidney Lumet.

En el breve comunicado la familia contó que Connery murió en las Bahamas durante la noche, mientras dormía, pero no precisaron las causas de su deceso. A través de la cuenta oficial de Twitter de la saga James Bond, también confirmaron la noticia y le brindaron un homenaje.

 

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Entretenimiento

Mascotas de brujas y animales de mal augurio: ¿cuál es la ciencia detrás de los gatos negros?

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Este año tendremos una noche de Halloween atípica. No serán necesarios zombies, vampiros ni brujas para asustarnos, con eso se basta y se sobra el coronavirus. Tampoco será una noche para salir de fiesta, pues en España nos encontramos en pleno toque de queda. Incluso si no lo estuviéramos sería poco responsable reunirse en aglomeraciones, dadas las circunstancias. Pero eso no impide que podamos disfrazarnos en casa, hornear galletas con forma de fantasma o decorar las paredes con esqueletos, calabazas y gatos negros.

O, ¿por qué no? También podemos aprender la ciencia detrás de algunos de esos personajes. El caso de los gatos negros es curioso. Los pobres cargan con una injusta mala fama creada por supersticiosos. Ya en el siglo XVII comenzaron a asociarse a la hechicería. Inicialmente eso se vinculaba a los buenos augurios, pero la caza de brujas iniciada en numerosos puntos de Europa y Estados Unidos cambió radicalmente esta concepción, relacionándolos con la mala suerte.

Existen 46 razas de gatos. Sin embargo, solo se han documentado casos de pelo negro en 11 de ellas.

A día de hoy, siguen cargando con esta fama, aunque muchas veces más por tradición que por convicción. La mayoría de gente no les teme y muchos disfrutan de su compañía como mascotas, pero sí que siguen incluyéndolos en sus decoraciones terroríficas de Halloween. Ahora bien, ¿qué ocurre con el lado más científico de estos felinos? ¿Por qué son negros? Y, más interesante aún, ¿para qué? La genética tiene la respuesta.

Genética de los gatos negros

El melanismo es la razón de la existencia de las panteras negras

Se trata de un fenómeno, conocido como melanismo, que se caracteriza por un exceso de melanina. Se da también en otros felinos, como los leopardos o los jaguares. De hecho, el término “pantera negra” no hace referencia a una especie, como muchas persona piensan, sino precisamente a la variante melanística de estos animales. Todos ellos pertenecen al género Panthera, que también engloba a otros animales aparentemente diferentes, como el león (Panthera leo). Por lo tanto, panteras hay muchas, desde el león hasta el tigre (Panthera tigris), pasando por el leopardo de las nieves (Panthera uncia), el leopardo (Panthera pardus) y el jaguar (Panthera onca). Pero solo estos dos últimos pueden ser panteras negras.

En cuanto al gato doméstico (Felis silvestris catus), no pertenece al género Panthera, pero también puede mostrar melanismo.

Las ventajas de ser un ‘bicho raro’

Según un estudio publicado en 2003 en Cell, los gatos negros muestran este color en su pelaje con motivo de una mutación que, en paralelo con los seres humanos, puede aportar ciertas ventajas.

Si esa puerta de entrada al virus se modifica, el individuo en cuestión puede volverse resistente a él. Esto se ha estudiado para el VIH, pero podría estar relacionado también con otras enfermedades. Por eso, los autores del estudio de Cell apuntaron a que podría ser una razón para la selección evolutiva, tanto de los gatos negros como de las panteras del mismo color.Los cambios se dan en un gen llamado MC1R, que pertenece a a misma familia de genes que CCR5, conocido por su papel como receptor para la entrada del VIH. De hecho, una mutación concreta en este, la CCR5 Delta 32, era precisamente la que portaba el donante de médula que propició la curación del famoso paciente de Berlín.

Aunque esta idea sigue presente a día de hoy, aún se encuentra en investigación, por lo que la única teoría segura sobre la razón por la que estos animales han podido mostrar ventajas sobre el resto sería su capacidad para camuflarse. De hecho, se ha observado que las panteras negras son más frecuentes en selvas con mucha vegetación de tonalidades oscuras.

¿Dónde hay más gatos negros?

Otro dato curioso sobre gatos negros es que, al igual que las panteras, no se distribuyen por igual en todo el globo. Se ve claramente en un artículo publicado en Scientific American en 1977, en el que Neil B. Todd desgranaba los resultaos de sus estudios sobre la distribución de estos felinos por el mundo.

 

Concretamente, señalaba la existencia de una mayor cantidad de gatos negros en Gran Bretaña, la costa oeste de África, las costas de España y Francia y los valles del Ródano y el Sena, ubicados también en territorio galo.

El gen mutado en los gatos negros es de la misma familia que otro asociado a la entrada del VIH a las células

Esto sugiere que debieron ser distribuidos por mercaderes griegos y fenicios, mucho antes de adquirir su injusta fama para supersticiosos. Al contrario, hay muy pocos de estos felinos en Italia, cosa que cuadra con el hecho de que no estén presentes en el arte del antiguo Imperio romano.

En definitiva, son mucho más comunes en unos sitios que en otros, pero en todas partes se les teme por haber sido considerados como “bichos raros”. El calvario de ser diferente; que, al menos en su caso, también puede ir acompañado de un regalo en forma de resistencia a virus.

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