En un nuevo episodio de la crisis institucional que atraviesa Perú, el Congreso eligió este miércoles a José María Balcázar como nuevo presidente de la República. El legislador izquierdista, de 83 años, asume el cargo de manera interina tras la destitución de José Jerí, quien fue removido por el Parlamento tras apenas cuatro meses de gestión debido a cuestionamientos por presuntas irregularidades y reuniones opacas con empresarios.
Balcázar, abogado y exjuez de la Corte Suprema, se convierte en el octavo mandatario del país en los últimos diez años, reflejando la profunda inestabilidad política que afecta a la nación andina. Su mandato será breve pero crucial: su principal misión es garantizar la transparencia de las elecciones generales programadas para el próximo 12 de abril.
Transición y estabilidad económica
En su primer discurso ante el hemiciclo, Balcázar aseguró que su prioridad será una «transición democrática pacífica» y descartó realizar cambios bruscos en el modelo económico del país. «Aquí ya no hay derechas ni izquierdas, hay que ponerse a trabajar», afirmó el mandatario, buscando calmar las tensiones entre las distintas bancadas y los mercados financieros.
A pesar de su perfil vinculado al partido Perú Libre, el nuevo presidente interino se ha comprometido a mantener el diálogo con todos los sectores para enfrentar la crisis de inseguridad ciudadana, una de las mayores demandas de los peruanos. Balcázar permanecerá en el Palacio de Gobierno hasta el 28 de julio de 2026, fecha en la que entregará la banda presidencial al ganador de los próximos comicios.






