En muchos colegios de Boyacá, el día ya no empieza solo con el llamado a lista. Empieza con el olor a comida recién hecha, con sabores que recuerdan la casa, el campo y las mañanas frías donde el fogón se prende temprano. Eso es lo que hoy busca el Programa de Alimentación Escolar (PAE): que los niños coman bien, pero también que reconozcan lo que es suyo.
El PAE AliMente en Grande viene ajustando sus minutas para incluir recetas y productos propios del departamento, usando ingredientes que se consiguen en el campo boyacense y que hacen parte de la cocina de siempre. La estrategia llega a 255 instituciones educativas oficiales y 1.964 sedes en todo Boyacá.
No es solo cambiar el menú. Es rescatar costumbres. Las llamadas minutas de identidad regional reúnen recetas tradicionales, formas de preparar los alimentos y productos locales, pensadas especialmente para comunidades rurales, donde la comida tiene historia y memoria.
“Estamos listos para llevarles a los niños platos hechos con lo nuestro, con ingredientes del campo boyacense y con preparaciones que muchos reconocen desde la casa”, explicó Óscar Carrillo, subdirector del PAE. Señaló además que desde el inicio del calendario escolar todas las sedes contarán con el servicio de alimentación, garantizando calidad y seguridad en cada ración.
Detrás de las ollas y los fogones está el equipo del PAE, junto al chef Carlos Rivera, quien trabaja en nuevas recetas y formas de preparación para mejorar la alimentación de los estudiantes. “La idea es que los niños coman mejor y crezcan sanos”, afirmó.
El Gobierno departamental, encabezado por el gobernador Carlos Amaya, respalda esta apuesta que va más allá de llenar un plato. Se trata de fortalecer la nutrición, apoyar a los productores locales y mantener vivas las tradiciones que identifican a Boyacá.





