Los hermanos de José Mauricio Jiménez emitieron un duro comunicado tras el rechazo de su sometimiento: «Mientras criminales confesos obtienen libertad, a nuestro hermano se le cierran las puertas.»
Aguazul, Casanare. 12 de noviembre de 2025.
Los hermanos de José Mauricio Jiménez, exalcalde de Aguazul, Casanare, emitieron un comunicado a la opinión pública expresando su «corazón roto y llenos de dolor por la injusticia» tras el rechazo de su sometimiento a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). La familia defiende que el exmandatario fue una víctima de la coacción y el abandono estatal en el contexto del conflicto armado y acusa a la JEP de aplicar un «doble rasero inaceptable».
Coacción y abandono: la defensa del civil sometido
La familia Jiménez argumenta que José Mauricio cedió «por miedo, por la coacción de un conflicto armado que devoraba a Casanare». Subrayan que, en ese contexto, los líderes civiles estaban solos, «sin el amparo del Estado, y con una ‘pistola en la cabeza’ que los obligaba a someterse a la barbarie».
En su defensa, la familia asegura que su hermano nunca tomó un arma y que su «única falta fue ser autor por omisión en posición de garante, en un contexto de abandono estatal y violencia generalizada». Además, afirman que él ha manifestado su «profundo arrepentimiento» y ha pedido perdón a las víctimas, demostrando su voluntad de contribuir a la verdad, la reparación y la justicia.
La «incoherencia» y el doble rasero de la justicia transicional
El núcleo de la denuncia se centra en lo que consideran una «dolorosa incoherencia» en la JEP:
- Asimetría en el Trato: La familia cuestiona que, mientras la JEP «admite y otorga beneficios a actores armados que empuñaron fusiles y cometieron crímenes atroces», a su hermano se le cierran las puertas.
- Pregunta a la JEP: Expresan su angustia preguntando: «¿Por qué un civil coaccionado encuentra un muro, mientras criminales confesos obtienen libertad e incluso curules?».
- Precedente Único: Subrayan que su hermano es el «único exalcalde condenado en Colombia bajo estas circunstancias», lo que, a su juicio, «cuestiona la equidad en la aplicación de la justicia».
Llamado a la solidaridad y basta de asimetría
Los Hermanos Jiménez hicieron un llamado a la solidaridad nacional y exigieron que la JEP «deje de ser una vía de escape para los criminales armados, mientras se convierte en un aparato de estigmatización para los civiles».
La familia enfatizó su vínculo con las víctimas, revelando que su propio padre «fue vilmente asesinado por los paramilitares», y que su dolor los impulsa a unirse al sufrimiento de todas las víctimas de Casanare y Colombia.
Finalmente, demandaron un trato justo y que el deseo de su hermano de contribuir a la verdad «no sea castigado con el rechazo». Concluyeron con un llamado de atención: «¡Basta de asimetría! La verdad y la justicia deben ser para todos, o no serán para nadie».






