El más reciente reporte del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) advierte que 22 municipios de la jurisdicción de Corporinoquia se encuentran en alerta roja por incendios de cobertura vegetal, una situación que exige máxima vigilancia por parte de autoridades, comunidades y visitantes durante el cierre del año.
El informe señala que, además de los municipios en alerta roja, otros territorios de Casanare, Arauca, Vichada, Boyacá y Cundinamarca permanecen en alerta naranja y amarilla, debido a las altas temperaturas, la disminución de lluvias, la presión sobre los ecosistemas y el incremento de actividades humanas propias de la temporada vacacional.
Municipios en alerta roja
Casanare: Aguazul, Chámeza, Hato Corozal, Maní, Monterrey, Nunchía, Orocué, Paz de Ariporo, Recetor, Sabanalarga, San Luis de Palenque, Tauramena y Yopal.
Arauca: Cravo Norte y Tame.
Vichada: La Primavera y Puerto Carreño.
Cundinamarca: Fosca, Guayabetal, Gutiérrez, Paratebueno y Quetame.
Municipios en alerta naranja
Casanare: Trinidad.
Arauca: Arauca y Puerto Rondón.
Vichada: Cumaribo y Santa Rosalía.
Cundinamarca: Cáqueza.
Boyacá: Cubará, Labranzagrande y Pajarito.
Municipios en alerta amarilla
Casanare: La Salina, Támara y Villanueva.
Cundinamarca: Choachí, Ubaque y Une.
Boyacá: Paya y Pisba.

Llamado a la prevención
Ante este panorama, Corporinoquia reiteró el llamado a la comunidad para extremar las medidas de prevención y evitar acciones que puedan generar emergencias ambientales, entre ellas:
- Evitar fogatas y quemas abiertas, especialmente en zonas rurales y áreas naturales.
- No arrojar residuos como vidrios u objetos que concentren radiación solar.
- Reportar de inmediato cualquier conato de incendio a las autoridades competentes.
- Mantener activos los planes de prevención y respuesta por parte de los consejos municipales, cuerpos de bomberos y autoridades ambientales.
- Seguir las actualizaciones oficiales emitidas por el IDEAM y los organismos de socorro.
Las autoridades advirtieron que la prevención y la reacción oportuna son claves para proteger los ecosistemas y evitar afectaciones a comunidades durante esta temporada de fin de año.







