En un extenso pronunciamiento publicado a través de su cuenta oficial en X, el expresidente Gustavo Petro respondió a los cuestionamientos y al material audiovisual divulgado recientemente por Deicy Jiménez. El exmandatario rechazó tajantemente los señalamientos sobre presuntos favores a cambio de contratación pública y sostuvo que su trayectoria política ha estado marcada por el enfrentamiento a juicios mediáticos.
“Este es uno más, y lo enfrentaré como los demás: ante los jueces y con la verdad”, afirmó Petro, reiterando que “nunca usé un contrato del Estado para obtener favores de nadie. Las mujeres que trabajaron en mi gobierno llegaron por su capacidad y su esfuerzo, y no merecen que se manche su nombre para atacarme”.
Cuestionamiento al material y pedido de garantías
El expresidente señaló que el contenido audiovisual que circula no ha sido sometido a peritajes ni ha sido valorado por un juez en el marco de un proceso formal. “Nadie sabe todavía de cuándo es, de dónde viene ni qué muestra en realidad. Lo único cierto es que en él no hay corrupción: no hay un contrato, ni un pago, ni una decisión de gobierno”, aseveró, insistiendo en que las pruebas deben presentarse ante las instancias judiciales y no en titulares de prensa.
Asimismo, indicó que acatará la reserva ordenada por el magistrado a cargo del expediente y solicitó a las autoridades competentes brindar protección a la testigo y a las demás personas involucradas en el caso para garantizar el debido proceso.
Críticas a la coyuntura legislativa y acciones legales
En el cierre de su mensaje, el exjefe de Estado cuestionó lo que consideró un manejo mediático de la intimidad para desviar la atención de decisiones legislativas de alto impacto nacional, haciendo referencia a la reciente sanción de la ley que otorga beneficios penales.
Petro confirmó que dio instrucciones precisas a su equipo de abogados para responder ante los estrados judiciales frente a este nuevo ataque y radicar formalmente una demanda de inconstitucionalidad contra la denominada ley de sometimiento.
He pasado buena parte de mi vida enfrentando juicios y ataques por denunciar la violencia y la corrupción.
Desde que la política se trasladó a las redes, esos ataques no cesan, y los juicios mediáticos llegan siempre antes que los de los tribunales.
Este es uno más, y lo enfrentaré como los demás: ante los jueces y con la verdad.
Nunca usé un contrato del Estado para obtener favores de nadie. Las mujeres que trabajaron en mi gobierno llegaron por su capacidad y su esfuerzo, y no merecen que se manche su nombre para atacarme.
Lo que hoy circula no lo ha examinado ningún perito ni lo ha valorado ningún juez.
Nadie sabe todavía de cuándo es, de dónde viene ni qué muestra en realidad.
Lo único cierto es que en él no hay corrupción: no hay un contrato, ni un pago, ni una decisión de gobierno. Quien busca justicia entrega sus pruebas a la Corte, no a los titulares.
El magistrado ordenó reserva y yo la cumplo. No voy a responder en un video lo que debo responder en un expediente.
Nadie debe sufrir daño por denunciar, ni por declarar, ni por defenderse. Pido a las autoridades que protejan a la testigo y a todas las personas que intervienen en este proceso.
Y a quienes hoy reproducen imágenes de la supuesta intimidad de las personas para ganar una discusión política, creando cortinas de humo les pregunto si eso es periodismo o es otra cosa.
La verdad no necesita linchamientos.
¿Nos creen ingenuos? ¿Nos creen pendejos?
Mientras las redes se ocupan de la supuesta vida íntima de las personas, el gobierno firmó la ley que rebaja las penas a los narcotraficantes. Beneficios para quienes llenaron de sangre a Colombia, más impuestos para los pobres y los trabajadores asalariados, y más privilegios para los más ricos.
Ningún video va a ocultar eso, ni la intimidad de nadie va a detener la indignación popular. Esa ley no pasará el examen de la Constitución.
He dado instrucciones a mi abogado para que acuda ante las autoridades con este nuevo ataque y para que mañana mismo quede radicada la demanda contra la ley de sometimiento o más bien, de alcahutamiento de narcos
— Gustavo Petro (@petrogustavo) November 5, 2026






