En el coliseo de Hato Corozal, el eco del arpa y los tambores reemplazó por un momento el murmullo de las clases. Los niños, con sus trajes coloridos y una sonrisa que no cabía en la cara, recibieron los nuevos instrumentos musicales y deportivos que llegaron como un regalo de futuro.
Gracias al mecanismo de Obras por Impuestos, los municipios de Hato Corozal y La Salina celebraron la entrega de dotaciones artísticas, deportivas y mobiliario escolar en 31 sedes educativas. Una inversión de la empresa Geopark, que beneficiará a más de 4.500 estudiantes y docentes del norte de Casanare.
El gobernador César Ortiz Zorro no ocultó su emoción al ver la alegría de los jóvenes:
“Estamos enfrentando una situación compleja en materia de infraestructura educativa, pero con aliados como Geopark podemos avanzar en soluciones integrales que incluyan dotación, mejoramiento físico y formación docente”, expresó el mandatario, mientras un grupo de niños afinaba la guitarra.
La iniciativa fue ejecutada en articulación con la Agencia de Renovación del Territorio, el Ministerio de Educación Nacional, la Gobernación de Casanare y las alcaldías municipales, bajo el liderazgo de Aníbal Fernández de Soto, director de Naturaleza y Vecinos de Geopark.
“Esta es nuestra forma de retribuir al territorio que nos ha acogido por casi quince años, sumando esfuerzos entre el sector público y privado”, afirmó.
En total, se entregaron más de 10.000 elementos: 771 instrumentos musicales, 6.713 implementos deportivos y 3.316 muebles escolares, además de formación especializada para 70 docentes. Una inversión superior a los 5.800 millones de pesos, que fortalece los procesos pedagógicos y despierta el arte en las aulas rurales.
La alcaldesa Tatiana Pirabán celebró la alianza y recordó que el proyecto fue posible gracias a la figura de municipios Zomac, con el acompañamiento de la Universidad de los Andes.
“Invitamos a más empresas del sector a destinar sus impuestos a proyectos que generen impacto social real en nuestros territorios”, dijo con voz firme.
El acto finalizó con un gesto que simbolizó todo el espíritu del día: Laura Alejandra Cárdenas Molina, personera estudiantil de la I.E. Luis Hernández Vargas, pidió un instructor de música y danza para su municipio. El gobernador Zorro, sin dudarlo, le dio la palabra y la promesa:
“Tendrán su nuevo formador. El arte y la educación seguirán siendo prioridad en Casanare”.
Aplausos, sonrisas y un joropo espontáneo sellaron el encuentro. Porque cuando la educación suena a arpa, el futuro también aprende a bailar.





