Desde San Luis de Palenque, el director de Gestión del Riesgo de Desastres de Casanare, Wilson Porras, y el enlace operativo de la UNGRD Alejandro Bravo, informan que el agua ha evacuado en un 95% del casco urbano, luego de las afectaciones generadas por las crecientes súbitas del río Pauto que inundó al municipio.
Actualmente, en Casanare se han censado más de 7 mil familias damnificadas por esta emergencia invernal. Sin embargo, el proceso de registro continúa en los municipios afectados, con el propósito de identificar las necesidades de las comunidades y avanzar en la entrega de ayudas humanitarias que ha liderado el gobernador César Ortiz Zorro.
Para este domingo en San Luis de Palenque está programada una jornada de limpieza con apoyo de los carrotanques de la Gobernación de Casanare y una jornada de entrega de ayudas humanitarias en Paz de Ariporo.
Asimismo, al municipio llegaron 30 soldados rescatistas del Ejército Nacional para apoyar a las comunidades afectadas con sus capacidades operativas y de atención en emergencias.
“Todo esto que nos está sucediendo es una señal clara de que debemos trabajar en la prevención. La naturaleza siempre nos sorprende, a pesar de que tenemos organismos muy preparados”, señaló Porras, quien reiteró el llamado a la comunidad para mantenerse informada a través de los boletines oficiales y atender las recomendaciones de las autoridades.
El director departamental de Gestión del Riesgo recordó que la prioridad es proteger la vida y pidió a los habitantes mantenerse atentos ante cualquier alerta emitida por las entidades competentes, especialmente durante la temporada de lluvias.
Además, en la vía entre Guanapalo y San Luis de Palenque se registró una emergencia en la que unidades del Cuerpo de Bomberos realizaron el rescate de cuatro personas que se movilizaban en un vehículo atrapado por la creciente del caño Guanapalo.
En el municipio de La Salina, las autoridades reportaron avances en la atención de la emergencia ocasionada por movimientos en masa. Ya se cuenta nuevamente con señal de telefonía celular y el servicio de energía eléctrica fue restablecido. El suministro de gas continúa suspendido.
Varias veredas permanecen incomunicadas debido a afectaciones en puentes y vías. Además, una avalancha generó daños en viviendas del barrio Villa Mónica. El Puesto de Mando Unificado (PMU) continúa activo y el municipio adelanta el proceso para declarar la calamidad pública. Según el reporte de la coordinadora de Gestión del Riesgo, Lina Salazar, se han registrado más de 15 movimientos en masa que han impedido la reapertura de algunos corredores viales.
En Sabanalarga, la Gobernación y la Alcaldía trabajan en la habilitación de la vía hacia la vereda Caño Barroso, donde un movimiento en masa destruyó los dos accesos principales, dejando incomunicadas a 15 familias. La intervención busca restablecer la movilidad y recuperar la conectividad de esta comunidad.
En Nunchía, 120 personas que fueron evacuadas de cuatro veredas afectadas por la creciente del río Tocaría permanecen hospedadas en un hotel ubicado en La Yopalosa. La emergencia también ocasionó daños en infraestructura pública, con afectaciones en alcantarillas y puentes. El municipio adelanta el proceso para declarar la calamidad pública.
En Maní, las veredas ubicadas en las zonas ribereñas de los ríos Charte, Cusiana, Unete y Meta presentan afectaciones por inundaciones ocasionadas por las fuertes lluvias.
Las autoridades departamentales y municipales continúan desplegadas en las zonas afectadas, atendiendo la emergencia, evaluando los daños y coordinando acciones de respuesta para proteger a las comunidades afectadas por la temporada invernal.






