Tunja, 16 de marzo de 2026. La Gobernación de Boyacá, a través de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD), emitió una alerta urgente ante el incremento de incendios forestales originados por las mal llamadas «quemas controladas». Según el reporte oficial, estas prácticas agrícolas se han salido de control, causando daños irreparables en ecosistemas, estructuras y la pérdida de semovientes.
Un rastro de destrucción en 10 municipios
El balance de la UAEGRD, con el apoyo de Bomberos y Defensa Civil, revela que 109 hectáreas de vegetación han sido consumidas por el fuego en:
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Tibaná, Cuítiva, Mongua, Sogamoso y Pesca.
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Ramiriquí, Tota, Sutatenza, Aquitania y Chivor.
Lo más preocupante para las autoridades es la afectación de zonas protegidas como los páramos de Ocetá y Siscunsí. Estos ecosistemas son las «fábricas de agua» que abastecen a miles de familias boyacenses, y su degradación pone en riesgo directo el suministro hídrico de la región.

Implicaciones legales: De la multa a la cárcel
Julián Andrés Hernández, líder de la UAEGRD, fue enfático en que estas acciones no solo son irresponsables, sino que constituyen delitos graves bajo la ley colombiana:
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Responsabilidad Penal (Ley 2111 de 2021): Provocar incendios en cobertura vegetal puede tipificarse como el delito de incendio forestal, el cual conlleva penas de prisión y multas económicas considerables.
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Sanciones Ambientales (Ley 1333 de 2009): Las Corporaciones Autónomas Regionales (Corpoboyacá, Corpochivor, CAR y Corporinoquia) están facultadas para imponer multas millonarias y suspender actividades agrícolas a quienes atenten contra los recursos naturales.
El Gobierno Departamental hace un llamado a la cordura y a la protección de nuestra biodiversidad, especialmente durante esta temporada de altas temperaturas. La prevención es la mejor herramienta para proteger el agua y la vida de los boyacenses.






