La Gobernación de Casanare está impulsando una ola de conciencia ecológica que trasciende las aulas. Cientos de estudiantes en varios municipios del departamento están aprendiendo a cuidar su entorno mediante acciones concretas, demostrando que la protección del medio ambiente es una prioridad para las nuevas generaciones.
Proyecto de impacto en cuatro municipios
El proyecto, liderado por la Secretaría de Desarrollo Económico, Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, a través de la Dirección Técnica de Medio Ambiente dirigida por la ingeniera Jessica Quintero, ha beneficiado a 3.163 estudiantes de ocho instituciones educativas en:
- Yopal
- Orocué
- Nunchía
- San Luis de Palenque
Durante cinco meses (febrero a julio), docentes y alumnos trabajaron en la creación y fortalecimiento de seis Proyectos Ambientales Escolares (PRAE).
Sembrando conciencia en la escuela
La iniciativa se materializó a través de proyectos ambientales con identidad local:
| Municipio | Institución Educativa | Proyecto Ambiental |
| San Luis de Palenque | I.E. Técnico Francisco Lucea | “Brillemos con conciencia ecológica” |
| Nunchía | I.E. Salvador Camacho Roldán | “Reforestando con el corazón” |
| Orocué | La Inmaculada y Luis Carlos Galán S. | “Semillero de Vida” y “VIDA” |
| Yopal | La Chaparrera y Tilodirán | Fortalecimiento de huertas y viveros |
Los estudiantes participaron en talleres y jornadas lúdicas enfocadas en la sostenibilidad, el manejo adecuado de residuos y la seguridad alimentaria.
Herramientas para la transformación
Para garantizar el éxito de los PRAE, los participantes recibieron materiales de apoyo esenciales, incluyendo herramientas de jardinería, compost, semillas certificadas, polisombra, mangueras e instrumentos de medición. Estos recursos se integraron directamente a las huertas escolares, viveros y patrullas ambientales que los mismos estudiantes administran.
Según la ingeniera Jessica Quintero, la iniciativa demuestra cómo la educación ambiental logra transformar hábitos y generar un profundo sentido de pertenencia. El propósito es claro: que las nuevas generaciones comprendan que proteger la naturaleza no es solo una tarea escolar, sino una forma de vida que asegura el futuro y el bienestar colectivo de sus comunidades.



