La temporada de lluvias mantiene en emergencia a gran parte del departamento de Boyacá. Cerca de 1.000 familias han resultado afectadas en 27 municipios, donde se reportan daños en viviendas, vías, puentes, cultivos, pérdida de ganado y dificultades en la prestación de servicios básicos.
Desde el inicio de la contingencia, el gobernador Carlos Amaya asumió el liderazgo de la atención institucional y, tras concluir su misión oficial en Europa, regresó de inmediato al departamento para trasladarse a la provincia de Gutiérrez, una de las más golpeadas por las fuertes precipitaciones, con el fin de verificar en terreno las acciones de respuesta y coordinar la atención de las comunidades.
Maquinaria y apoyo aéreo para atender la emergencia
La Gobernación de Boyacá mantiene en operación los bancos de maquinaria amarilla adquiridos el año anterior para intervenir los puntos críticos y recuperar la movilidad en diferentes corredores viales.
Solo en la provincia de Gutiérrez trabajan tres retroexcavadoras de orugas, una motoniveladora, un vibrocompactador y una retroexcavadora de llantas, equipos que permitieron habilitar en una jornada el paso en el sector de El Empalme, sobre la vía Guacamayas – El Espino. Las labores también avanzan en municipios como Chita, Cubará, Pisba, Güicán y otras zonas afectadas.
En materia humanitaria, la administración departamental gestionó ante la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Ministerio de Defensa el envío de un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que transportó 3,8 toneladas de ayudas humanitarias hasta Cubará, permitiendo asistir a comunidades que permanecían aisladas.
Adicionalmente, la Gobernación entregó ayudas a 290 familias de la provincia de Gutiérrez, 350 en La Libertad y 320 en Valderrama. También dispuso carrotanques para el suministro de agua potable en Panqueba y Somondoco, mientras avanza un nuevo proceso para adquirir más ayudas humanitarias y fortalecer la capacidad de respuesta.
Atención a estudiantes y comunidades
Como parte de las acciones institucionales, 53 estudiantes de Panqueba y Güicán que no pudieron regresar inicialmente a sus hogares debido a la emergencia fueron alojados temporalmente con familiares y compañeros, recibieron alimentación mediante el Programa de Alimentación Escolar (PAE) y posteriormente retornaron de manera segura con el apoyo de las instituciones educativas, las alcaldías y la Defensoría del Pueblo.
La Secretaría de Educación también ordenó la suspensión temporal de las clases presenciales y demás actividades institucionales en las provincias de Gutiérrez y La Libertad hasta el 15 de julio, medida que podrá extenderse dependiendo de la evolución de la temporada invernal.
Vías, cultivos y productores entre los más afectados
El balance preliminar indica que la provincia de Gutiérrez registra más de 30 kilómetros de afectación vial y cerca de 1.250 productores impactados por la emergencia. En La Libertad también se reportan importantes daños sobre al menos 10 kilómetros de corredores.
En Cubará se perdieron cerca de 50 hectáreas de cultivos de cacao, además de registrarse pérdidas de ganado, represamiento de leche y daños en otros cultivos. Las autoridades advierten que en varios sectores aún no ha sido posible completar los censos debido a las dificultades de acceso.
La red vial departamental presenta un panorama complejo, con cierres totales, pasos restringidos, pérdida de banca, puentes colapsados o con daños estructurales y múltiples deslizamientos que mantienen incomunicadas varias veredas en distintas provincias del departamento.
Las autoridades departamentales continúan monitoreando la situación e hicieron un llamado a la ciudadanía a mantenerse informada a través de los canales oficiales y acatar las recomendaciones de los organismos de gestión del riesgo mientras persisten las lluvias.






