Durante décadas, los habitantes de Brisas del Usivar, en la Comuna 6 de Yopal (Casanare), han escuchado la misma promesa: «ya vienen las obras». Pero entre el barro de las calles y las redes de servicios públicos que nunca llegan, la confianza se había perdido. Esta semana, el panorama cambió cuando la Secretaría de Infraestructura puso sobre la mesa los diseños técnicos que definirán el futuro del barrio.
Yopal: Entre el crecimiento y el olvido
Para entender la importancia de este encuentro, hay que mirar el mapa. Yopal, la capital de Casanare, ha crecido a pasos agigantados, pero ese crecimiento dejó cicatrices en sectores como la Comuna 6. Allí, familias enteras han tenido que lidiar con pozos sépticos y calles que se vuelven intransitables cada vez que el llano ruge con sus lluvias.
Ingeniería con rostro humano
El secretario de Infraestructura, Álvaro Rivera, no llegó con promesas al aire. Presentó un desglose técnico: diseño geométrico de vías y, lo más crítico, los componentes hidráulicos y sanitarios. Es decir, los planos de los tubos y desagües que el barrio necesita para dejar de inundarse.
La sorpresa la dio la propia comunidad. Alba Cecilia Cortez, presidenta de la JAC, fue tajante: es la primera vez que sienten a una administración caminando el barrio antes de mandar las máquinas.
«Sentimos que este es un gobierno de puertas abiertas. Por fin vemos que los estudios de servicios públicos son una realidad técnica y no solo un discurso», afirmó la líder comunal.
El cronómetro está corriendo
El compromiso quedó sellado con fecha y hora. En la próxima reunión se entregarán formalmente los estudios finales. Ese documento es el «pasaporte» para que la Gobernación de Casanare pueda girar los recursos y contratar la obra.
En Brisas del Usivar, la expectativa es alta. Los vecinos ya no quieren ver más ingenieros con carpetas; quieren ver la maquinaria pesada transformando su calidad de vida.






