BOGOTÁ, D.C. — Un juez penal de control de garantías de Cúcuta dictó medida de aseguramiento en centro carcelario contra Jesús Alberto Hernández Morales y Kelvis Sequera Delgado, señalados como presuntos responsables de intentar ocultar y comercializar el vehículo que se utilizó para trasladar y abandonar el cuerpo de Yulñixa Toloza, quien falleció tras someterse a un procedimiento estético en la capital del país.
El empaque judicial responde al material probatorio presentado por una fiscal de la Seccional Bogotá, el cual vincula a los procesados con maniobras ilícitas ejecutadas con posterioridad al deceso de la víctima, registrado el pasado 13 de mayo.
Del sur de Bogotá a la frontera con Venezuela
La investigación, liderada por la Fiscalía General de la Nación en un trabajo coordinado con la Sijín de la Policía Metropolitana de Bogotá, permitió reconstruir la ruta del automóvil involucrado. Conforme a las pesquisas, tres de los presuntos responsables de la intervención quirúrgica ilegal —dos hombres y una mujer— sacaron el cuerpo de la víctima de un establecimiento comercial en la localidad de Tunjuelito, al sur de Bogotá, y lo transportaron hasta una zona rural del municipio de Apulo, Cundinamarca, donde fue abandonado.
Posteriormente, los implicados emprendieron la fuga hacia el departamento de Norte de Santander. Al llegar al municipio de Los Patios, guardaron el automotor en el garaje de una vivienda particular bajo la promesa de regresar por él; sin embargo, las autoridades establecieron que evadieron los controles fronterizos para refugiarse en territorio venezolano.

Instrucciones desde el exterior y captura
Labores de policía judicial, que incluyeron el análisis de comunicaciones por mensajería instantánea, revelaron que la mujer prófuga contactó a su tío, Jesús Alberto Hernández Morales, y a Kelvis Sequera Delgado, ofreciéndoles la suma de 800.000 pesos para ingresar a Colombia, retirar el carro del inmueble y venderlo. En los mensajes se les instruía expresamente a utilizar tapabocas y adoptar estrictas medidas de seguridad para burlar el cerco policial.
En cumplimiento de dicho plan, los dos hombres cruzaron la frontera la madrugada del 17 de mayo con pleno conocimiento de que el bien procedía de una conducta punible. No obstante, unidades de la Policía Nacional interceptaron sus movimientos, impidieron la recuperación del vehículo y materializaron las capturas la mañana del 19 de mayo.
Ante el estrado judicial, la Fiscalía imputó a los detenidos los delitos de favorecimiento agravado, así como ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Por la gravedad de los hechos y el riesgo de comparecencia, el operario jurídico determinó que el proceso deberá ser afrontado desde un centro de reclusión.






