Desde la Base Militar de Tolemaida, el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, presentó el balance oficial de la Operación Oppenheimer, una ofensiva militar de alta precisión desarrollada por el Ejército Nacional y la Fuerza Aérea Colombiana en zona rural del municipio de Nóvita, departamento del Chocó.
La acción armada contra la subestructura ‘Edwin Guzmán Martínez’ del grupo narcoterrorista Clan del Golfo dejó un saldo preliminar de siete integrantes abatidos en desarrollo de operaciones, un sujeto capturado y la incautación de un poderoso arsenal de guerra compuesto por diez armas largas, un arma corta, un lanzagranadas M-203, explosivos, municiones y abundante material de intendencia.
La caída de alias ‘Canoso’
Entre los delincuentes neutralizados por las Fuerzas Militares destaca Jason Arley García, conocido en el mundo delictivo como alias ‘Alex’ o ‘Canoso’. Este sujeto se desempeñaba como tercer cabecilla de la estructura criminal y representaba un eje estratégico en el control armado, el cobro de extorsiones y la logística del narcotráfico en el Suroeste Antioqueño y el sur del departamento del Chocó.
Alias ‘Canoso’ completaba casi una década dentro de organizaciones al margen de la ley. Registraba trayectoria en municipios antioqueños como Andes, Jardín, Urrao y Ciudad Bolívar, así como en áreas de El Carmen de Atrato, Medio Atrato, San Juan y Baudó en territorio chocoano. Se le atribuyen delitos de homicidio selectivo, reclutamiento forzado de menores, desplazamiento y confinamiento de comunidades indígenas y campesinas, además de sostener disputas territoriales con el grupo armado ilegal ELN por el control de las rutas del narcotráfico.
Ofensiva permanente en los territorios
Durante su intervención, el jefe de Estado reafirmó el compromiso del Gobierno nacional de mantener la presión operativa en las regiones afectadas por la criminalidad organizativa.
«El Clan del Golfo es un cáncer que desangra a nuestras regiones y a esos bandidos los vamos a cazar hasta debajo de las piedras. La orden es mantener la ofensiva para impedir que reconstruyan su poder criminal y proteger a la población», declaró el presidente De la Espriella.
Las autoridades militares informaron que las operaciones de registro y control en el área del bombardeo continúan activas con el fin de consolidar la seguridad en el sector de Nóvita y brindar tranquilidad a las comunidades locales.





