El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, anunció la puesta en marcha de la primera fase del ‘Plan de choque en salud’, una estrategia gubernamental extraordinaria diseñada para destrabar la atención de 1.069.196 pacientes en todo el país. La medida busca solucionar de forma inmediata el represamiento de medicamentos, tratamientos y procedimientos médicos especializados que no han recibido respuesta por parte de las entidades aseguradoras.
Al término del consejo de ministros en la Casa de Nariño, el mandatario explicó la gravedad de la crisis actual, revelando que entre enero y julio de 2026 se registraron más de 1,2 millones de reclamos ante la Superintendencia Nacional de Salud (unos 5.772 diarios). El 92 % de estas quejas corresponden a barreras de acceso a los servicios y tecnologías médicas.
Por tal motivo, el jefe de Estado impartió instrucciones directas a la ministra de Salud, Ana María Vesga, para iniciar la ejecución del plan enfocado prioritariamente en pacientes con cáncer, trasplantes, enfermedades huérfanas, VIH, patologías cardiovasculares, salud mental y mujeres gestantes.
Los cuatro pasos del plan y la inyección de recursos financieros
El presidente De la Espriella detalló que el Plan de Choque se estructurará bajo cuatro fases operativas fundamentales:
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- Identificación: Localizar con precisión a cada uno de los usuarios afectados.
- Determinación: Establecer de forma exacta qué medicamento o procedimiento requiere el paciente y quién es el operador responsable de garantizarlo.
- Financiación: Destrabar e inyectar los recursos económicos necesarios para materializar la atención médica de forma inmediata.
- Verificación: Realizar un seguimiento estricto en terreno hasta comprobar que el medicamento fue entregado o que el procedimiento quirúrgico se ejecutó con éxito.
Para respaldar financieramente este despliegue, el Gobierno nacional implementará un mecanismo extraordinario de compra de cartera con 0 % de interés y un año de periodo de gracia, destinado exclusivamente a solventar las atenciones médicas represadas que contempla esta primera etapa.
Control estricto a las EPS y creación de mesa técnica
El mandatario fue enfático al advertir que esta medida de salvamento no constituye un cheque en blanco para las Entidades Promotoras de Salud (EPS). «No vamos a pagar dos veces una misma atención, ni a reconocer nuevamente servicios que ya hayan sido pagados», sentenció.
Con el fin de garantizar la transparencia en el flujo y uso de los dineros públicos, se instalará una mesa técnica de control integrada por el Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud y la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adre). La Superintendencia vigilará el cumplimiento de las obligaciones y ejercerá las sanciones correspondientes en caso de detectar nuevas anomalías.
Finalmente, la Casa de Nariño aclaró que este mecanismo extraordinario y temporal de cobertura nacional —que beneficiará a más de 700.000 usuarios con fármacos pendientes y a 300.000 con cirugías represadas— no exime ni reemplaza las responsabilidades legales y permanentes que las EPS mantienen con sus afiliados en todo el territorio colombiano.






