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Falleció expiloto de Fórmula Uno Niki Lauda

El expiloto austríaco y leyenda de la Fórmula 1 Niki Lauda, estaba recuperándose de un trasplante de riñón que lo había alejado de sus cargos de la empresa Mercerdes.

«Con profunda tristeza, anunciamos que nuestro amado Niki murió pacíficamente con su familia este lunes 20 de mayo de 2019. Sus realizaciones únicas como atleta y emprendedor son y permanecerán inolvidables; su incansable entusiasmo por la acción, su franqueza y su coraje permanecen un modelo y una referencia para todos nosotros. Era un marido amoroso y atento, padre y abuelo lejos del público, que sentirá su falta», se lee en un mail firmado por la familia de Lauda.
Niki Lauda: A cuarenta años de Nürburgring
Niki Lauda: A cuarenta años de Nürburgring

Niki Lauda: A cuarenta años de Nürburgring

El 12 de septiembre de 1976Niki Lauda terminaba en la cuarta posición del Gran Premio de Italia. Con James Hunt fuera de la competencia por una falla mecánica el austriaco se distanciaba más del británico en el Campeonato Mundial. Era un buen negocio.

En una era brutalmente insegura para los pilotos, Lauda era de esos pilotos que buscaban siempre llevar su monoplaza al máximo de sus prestaciones sabiendo perfectamente que esa podía ser su última carrera. Incluso teniendo en cuenta que en un periodo de tres años antes de la temporada de 1976 ya habían muerto 6 pilotos y que cualquiera podía ser el siguiente, incluso él mismo. Pero no es por eso que el llegar cuarto en el GP de Italia es un logro gigantesco por parte del austriaco.

BBC
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En el verano europeo Niki Lauda había ganado ya cinco Grandes Premios, cosa que pintaba como su segundo y consecutivo campeonato con Ferrari que, hasta 1975 y de la mano del austriaco, no había estado en el Olimpo de la F1 desde 1964 con John Surtees. Lauda estaba concentrado, enfocado como un águila en su presa, y su próxima víctima era el Gran Premio de Alemania, que se corría el 1 de agosto en el mítico circuito de Nürburgring.

Las condiciones climáticas eran adversas, con una lluvia torrencial minutos antes del comienzo de la carrera, para un circuito que era y sigue siendo mitad concreto y mitad asfalto, cosa que Lauda dejó en claro en una reunión de pilotos solicitada por él mismo previo a la carrera. El austriaco intentó boicotear el GP, algo que fue desestimado tanto por los demás pilotos y autoridades, y como consecuencia el GP de Alemania se largó a la hora estipulada, más que nada para cumplir con los contratos televisivos.

En la segunda vuelta al Infierno Verde, y luego de un cambio de neumáticos de piso seco por los neumáticos de lluvia con que había comenzado la carrera, Lauda retomó su conocido y aguerrido ritmo de carrera para lograr remontar varios puestos que había perdido en dicha parada, pero, inexplicablemente, tomando una curva a gran velocidad, su Ferrari perdió el control de la cola, chocando y haciendo que explotara en llamas. La valentía de tres pilotos, Brett LungerGuy EdwardsHarald Ertl y un comisario -de esos que cuestionamos mucho por estos días- se lanzaron al terrorífico infierno que era el auto del austriaco y lograron sacar el cuerpo semi calcinado.

A pesar de poder pararse posterior al accidente era evidente que sus heridas eran más que graves, especialmente porque su casco salió volando en el choque, haciendo que los varios huesos rotos no fueran de tanto cuidado en el hospital como sí lo fueron sus pulmones que absorbieron humo tóxico. “Otros 10 segundos y hubiera muerto” comentó Lauda en el GP de Italia.

Auto-Swiat
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El periplo en el hospital fue tortuoso para Niki Lauda, pero “El Computador”, como le llamaban, funcionó como tal. “Cuando llegué al hospital… Sientes que estás muy cansado, y que te gustaría dormir, pero sabes que no es sólo ‘irte a dormir’. Es otra cosa. Y después tú simplemente luchas con tu cerebro. Escuchas ruidos y escuchas voces, y tú tratas de escuchar lo que están diciendo y tú tratas de que tu cerebro siga funcionando para hacer que tu cuerpo esté preparado para combatir la enfermedad… Yo hice eso y de esa manera sobreviví”, comentó Lauda en una entrevista reciente.

El regreso de Lauda a la F1 en el GP de Italia sólo seis semanas después de su accidente es, sin lugar a dudas, el más grande acto de valentía deportiva que jamás se ha visto. Es más, en su retorno a la F1, Lauda todavía lideraba el Campeonato Mundial. Citado por el connotado periodista Gerald Donaldson, Hunt entendió la enfocada decisión de Lauda para su tan pronto retorno.

Tienes mucho tiempo para pensar en el hospital y una vez que él había decidido regresar debía simplemente hacerlo. El tenía también una gigantesca motivación, porque seguía liderando el campeonato y él realmente quería ganarlo. Fue un gran estímulo de volver y sentarse en el monoplaza. Aquí había un reto, lo aceptó y eso ayudó a su recuperación”, dijo James Hunt.

La determinación de Lauda es algo que pasados cuarenta años no deja de erizar los pelos. En especial porque volvía a correr en una F1 donde la seguridad no había mejorado en las casi 6 semanas que estuvo fuera de las pistas.

Todo lo ocurrido con Niki Lauda no deja de resonar en el ambiente de la Fórmula 1 de hoy en día. Una F1 que es aburrida, con los mismos de siempre adelante, los mismos de la mitad y de atrás haciendo lo suyo para poder estar dentro de los puntos o bien dar un buen espectáculo para que el sponsor esté contento y no los deje la próxima temporada. Las innumerables reglas que se imponen y después se descartan o cambian; reglas que han transformado a la F1 en lo que es hoy. Pero gran parte de estas reglas vienen como resultado de cosas como lo ocurrido con Niki Lauda en 1976 o con el accidente fatal más cercano en nuestra memoria, el de Jules Bianchi en 2015.

XPB Images
XPB Images

Hoy por hoy existen las pruebas de choques de los monoplazas. Existe el Hans Device que evita el “latigazo” en la zona de las vértebras del cuello. Existen las barreras Tecpro que absorben de mejor manera el impacto del auto protegiendo al mismo piloto, además de estrictas regulaciones impuestas por la FIA en cuanto a la construcción de las mismas barreras. Y existe la propuesta del famoso Halo, esa suerte de tirantes de sandalia que propuso Ferrari como protección adicional a la cabeza del piloto, algo que destroza cada vez más el ADN de la F1.

“¿Qué estamos viendo? Buenas carreras, un poco de peligro… siempre ahí. Y el increíble desempeño de un piloto para mantener estos autos bajo control. Mi opinión es que si continuamos solamente pensando en hacerlo un 110% sobre temas de seguridad vamos a destruir la Fórmula uno”. Esto lo dijo el mismo hombre que estuvo alrededor de tres minutos quemándose vivo e inspirando gases tóxicos, cuarenta años después y a sus 67 años de edad.

No creo en los ídolos. Creo en los héroes. Y Niki Lauda es uno de ellos.

Foto: Auto-Swiat

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Wilson Duran Duran

Periodista, Director de www.laschivasdelllano.com y www.laschivasdecolombia.com
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